Voy a hablar de mi amiga Claudia, amigas desde hace 16 años, es 18 màs grande que yo, cuando la conocì tenìa una empresa gràfica, una casa de ensueños ( por que tenìa una glorieta en su jardìn), dos nenas preciosas y un marido muy especial, era esa pareja que verla te llenaba de ternura, Claudia era bastante rellenita, pero con una cara muy angelical, un cabello bien oscuro y unos ojos verdes brillantes.
Siempre estaba de estilista en estilista, su auto eran sus piernas, un status singular, me encantaba verla por que siempre estaba arreglada, aùn cuando hacìa la cena en su hogar, mas allà de esto se ocupaba de su hermano, un vago total que siempre me lo querìa encajar.
Pasò su empresa de la gloria al desequilibrio, su marido no querìa bajar de nivel social, lo cuàl se contactò por esas casualidades de la vida con un amigo que vivìa en California, y les pintaron un mundo màgico y diferente, yo en lo particular California no conozco, pero en ese entonces dudaba de que la vida allà, serìa mejor que acà en el sistema empresarial, Èl viaja en ese momento para ver que pasaba, se hiba por dos meses a probar suerte o verdad, pasado este tiempo volviò enloquecido, le dijo a Claudia que vendìan todo, absolutamente todo y compraba casa y empresa allà, como sus nenas estaban en època de clases, y a tan sòlo dos meses de terminar, su marido le propuso quedarse, y que viajaran las tres para fin de año.
Vendieron absolutamente todo, sacaron el dinero del banco, por que Claudia, le quedaba poco por quedarse acà, se mudò con su padre y con el efectivo le alcanzaba, mientras ya de como un acuerdo, ella irìa armando las maletas y tomando clases urgentes de inglès.
Los meses pasaban... el marido no se comunicaba, no daba señales de vida... terminaron las clases... y Èl, la llama dicièndole que no querìa verla màs, si, increìble pero verdad... Claudia llorò dias enteros, las ilusiones, las valijas de las nenas llenas de cuentos en inglès y peluches quedaron inmòviles en el living de la casa.
Pero Claudia tratò de arreglar las cosas como pudo, ya sabìa que otra mujer ocupaba su lugar, puso entereza, con poco dinero en el bolsillo y una desvastada realidad, lamentablemente le cayeron todos los problemas juntos, su padre enfermò de cancer, un tema, por que ya no tenìa la obra social de la empresa, tenìa que mendigar en el hospital, le cayò una hipoteca en esa misma casa tambièn, pues que el hermano de Claudia, el vago ese empeñò la casa apostando a los caballos... la miserìa tocò su puerta de golpe, su padre empeoraba, y Claudia tomò cuanto trabajo pudo, de remisera, de ayudante de albañil, limpieza, cuidar ancianos...Claudia trabajaba sin asco de lo que encontrase y en esa època de problemas, jamàs pidiò nada, no pidiò ni un centavo a sus amigos, no pidiò ni comida, ni ropa nada, absolutamente nada, se negaba a que la ayuden, y saliò adelante, su padre falleciò hace poco, pudo enmendar la hipoteca y sus niñas ya adolescentes tienen conformado su hogar.
Es sin dudas, una mujer ejemplar, por que la verdad, que el que tiene intenciones de trabajar , encuentra trabajo, solo que acà nos acostumbramos a que todo lo pedimos, esperamos que del cielo y la bondad de la gente caigan las cosas, es admirable como esta mujer, que poseìa un nivel social importante remò y luchò para salir adelante, sin importarle de que tuvo que trabajar, por que la suerte es cuando sos flaca, no rrellena en este paìs, por eso se arremangò y llegò a trabajar de ayudante de albañil, si, una mujer... sin dudas, para mì, ejemplar.
4 comentarios:
Claro es ejemplar de admirarla y de imitarla. es una lastima si. que se fijen como lo decís en las flacas y no en las rellenitas. pues todos en eso del trabajo somos capaces y hasta de mucho mas..
un gusto leerte
te dejo mis saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo inmenso
besos
Sin dudas es una mujer ejemplar. La vida nos lleva por caminos asi y hay que remarla siempre que optemos por permanecer en ella. subir, bajar, de eso se trata y hay historias còmo esta a las cuales se admira y de las que sin duda se aprende. Seguro que fue muy positiva la existencia de esas hijas aunque quizas a la vez mas desesperante. Un abrazo y gracias por compartirlo,
Vero.
pucha que historia nena!!!!!...que voluntad..realmente...
Vaya historia la de su amiga, Mariposa.
Es cierto, en este bendito país, nos acostumbraron a que todo nos tenía que ser dado y no a ganárnoslo.
Así nos va.
Mis respetos,
El Profesor
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