Los soles pàlidos de un hermoso Abril, las hojas de otoño que veo desde mi ventana, un abrigo de lana y acurrucada en mi cama observè... còmo pasa el tiempo, latiendo como un corazòn lento, lleno de imàgenes que el recurdo sabe ocultar, pero extraño las caricias tibias de la mañana... con un rayo ìnfimo de sol sobre mi cabello, mi cuerpo desnudo bajo un abrigo superficial... quisiera tus caricias a mi lado, sentirme segura de que puedo respirar...
La voz:
Como las hojas del àrbol en un càlido otoño
Inquieta al ritmo del viento...
Sus notas marcaban el compàs de la mùsica
Eco de aquella alma
Viajante...eterna viajante...
Pero no esperaba un dìa de lluvia
Cada gota fuè aniquilante
Su paso ya era lento...
Miles de gotas repentinas terminaron su viaje
Plasmada en el suelo miraba como las demàs ya no estaban
Ella allì en el suelo se fuè deshaciendo
Pedazos aùn quedan...pedazos como recuerdo...
Sòlo espera que aquellos pedazos viajen de nuevo
Sòlo espera ser parte de algùn suelo...
5 comentarios:
Volvemos a ser parte, porque si, creo que es cierto aquello de que luego de la tormenta el sol se asoma. Y continuamos viaje màs a resguardo... màs seguros, quizàs el paso màs firme gracias a esas experiencias que anidan en el recuerdo.
Segui volando mariposa, yo estoy de nuevo...
un beso, Vero.
Lo extraño de extrañar.
Me queda esa sensación al leerte.
Besos querida Mariposa.
hermoso leer tus versos es un lujo, WOW..
saludos fraternos con mucho cairño.
un abrazo inmenso
silencio
Los cielos andan siempre desnudos, aunque se muestren vestidos.
Besotes
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