marzo 31, 2009

Muchas veces me quedè mirando la nada por la ventana, haciendo con mis dedos dibujos sobre el vidrio empañado por mi aliento...
Muchas veces caì en la tristeza, y sentì que habìa vivido demasiado en tan poco tiempo...
Perdonè a quienes me hirieron, enterrè a quienes me juzgaron, me angustiè por aquel que no me pidiò disculpas...
Pero entendì que son humanos, que mi vida importa màs que las razones ajenas, por que NUNCA las voy a antender, y entenderlas me cuesta parte del rico tiempo que tengo para darle a mis hijos...

Una flor naranja sobre la mesa de la sala
Una caricia plena sentida en mi alma
Una voz interior que grita pero no desgarra
Un corazòn que cada dìa nace
Y mil motivos para saber, que me encanta ser mujer...

2 comentarios:

aapayés dijo...

Y tus versos color ternura a la hora del café.. excelente..

saludos fraternos

un abrazo inmenso con el cariño de siempre..

besso

Desvanecerse dijo...

Quedar limpia es cargarse de ligereza.
Gracias a ti.
Besotes