noviembre 17, 2008

" La consciencia del gran maestro"

Y su mano de trazos rebeldes y verborràgicas palabras, estropearon el lienzo, el último pedazo que quedaba, de aquel rollo de tela añejo, enfurecido insultò al gran maestro, en el àpice de su mediocridad, se dejò llevar de la mano de la vanidad y el orgullo, maldijo mil veces su nombre, y enfriò sus puños despuès de tanto golpear la pared, pero ya era tarde, sangraban sin cesar, y el dolor fuè una muestra màs de su sufrimiento, su silencioso calvario de ingenuidad perdida, de amarguras atadas, de nombres apretados en sus dientes y un inocuo vivir.
Salìa a las calles como el mejor vendedor de jarrones, ya sus pies mostraban su pena, pero olvidaba levantar su rostro hacia la instigación de su interior y en las voces del silencio repetìa :
" Os darèis regozijo en el espejo de vuestras almas, de luto es el camino incierto, las tinieblas me esperan sòlo a mi"
Despertò junto al aljibe, en un extraño y humeante anochecer, y a lo lejos, se escuchaba el canto de los grillos, lloraba miràndose sus manos, que se habìan convertido en piedra.

1 comentario:

santero Delcolmo dijo...

pobre...
otra oportunidad!