noviembre 25, 2008

Cuando la sed seca mi garganta, me arrastro en el espejismo del agua sobre el desierto de mi voz
cuando tus palabras deben ser recuerdos, ardo en el fuego de tu hoguera
y no tengo agua para beber, solo recuerdos para enfriar...

3 comentarios:

María Gabriela Costigliolo dijo...

anoche mientras me escribia con él mnesajes que no enfriaban nada, pensaba algo parecido a esto... un beso

Cecy dijo...

a veces un terrible frio puede sentirse cuando se cuelan por nuestros pensamientos...

besos preciosa

Diang Lugo dijo...

Muchas veces esos seres que tanto amamos se van, se alejan pensando que su apariencia está por encima del sentimiento, que importa más como puedan lucir que el amor que han logrado depositar e infundir en nuestro interior...

Si tan sólo se fijaran en el hecho de que valen más de lo que pueden imaginar... Besitos, me gustó...